
¿Un agente de IA tiene que decir que es una IA?
¿Es obligatoria la divulgación por ley?
Cada vez más, sí. Las obligaciones de transparencia de la Ley de IA de la UE exigen que se informe a las personas cuando interactúan con un sistema de IA, y estas disposiciones entraron en vigor en agosto de 2026. Varias otras jurisdicciones han seguido la misma línea, y la tendencia es unánime.
Esta es información general, no asesoramiento legal, y la obligación exacta depende de dónde se encuentren usted y sus interlocutores. Pero la respuesta práctica es sencilla: prepare el terreno para la divulgación ahora, porque la alternativa es reconstruir bajo una fecha límite.
¿Cómo suena una apertura que cumpla con los requisitos?
Algo parecido a: "Hola, te has puesto en contacto con [empresa]. Soy un asistente de IA y esta llamada se está grabando para que podamos hacer un seguimiento preciso. ¿En qué puedo ayudarte?"
Dos datos, una frase, al inicio de la llamada. Cada agente que desarrollamos se identifica como IA al comienzo de cada llamada y en su primer mensaje en cada canal. No es configurable y no lo eliminaremos a petición del usuario.
¿Acaso contárselo a la gente no perjudica la conversión?
Ese es el temor, y no es lo que sucede. Lo que molesta a la gente no es ser atendidos por una máquina, sino por una máquina que estaba fingiendo, algo que suelen descubrir a los noventa segundos, momento en el que se enfadan por el engaño más que por la espera.
Un agente que dice las cosas como son desde el principio será juzgado por su utilidad. Cualquiera cuyo agente finja ser humano le está vendiendo una queja futura.
¿Qué ocurre si un competidor no lo revela?
Entonces, están asumiendo un riesgo con fecha de caducidad. El argumento comercial para ocultarlo siempre fue débil, y a partir de agosto de 2026 en la UE deja de ser una decisión empresarial.
También existe un coste más discreto. Un agente anónimo no puede ser honesto sobre sus limitaciones, por lo que no puede decir "No lo sé, déjame buscar a alguien que sí" sin quebrar su imagen. Esa simple frase es lo que impide que una mala llamada se convierta en una mala reseña.