
¿Qué necesito preparar antes de que un agente de IA entre en funcionamiento?
¿Qué necesitas de mí?
Cinco cosas: tu horario real de atención, incluyendo las excepciones incómodas; las tres preguntas que te indican si una consulta merece tu tiempo; a quién se debe transferir una llamada y cuándo; el acceso al calendario en el que debe programarse; y la lista de cosas que nunca debe decir.
Para empezar, solo necesitas el nombre de tu negocio, tu horario y un canal de comunicación. El resto te ayudará a ser un mejor agente, y la diferencia es enorme.
¿Por qué es tan importante la lista de cosas que nunca se deben decir?
Porque es la única parte que nadie se molesta en anotar, y es donde se cometen los errores más costosos. Precios que ya no respetas. Un servicio que dejaste de ofrecer. Cualquier promesa sobre fechas de entrega. Cualquier cosa que suene a consejo médico, legal o financiero.
Un agente que no tenga una lista de cosas que nunca debe decir, eventualmente responderá una de esas preguntas de manera útil y segura, y usted se enterará por un cliente.
¿Qué pasa con mis mensajes anteriores?
Son lo más útil que nos puedes ofrecer. Las consultas reales anteriores y las respuestas que enviaste muestran cómo te comunicas realmente, qué preguntas se repiten con frecuencia y dónde surgen las confusiones. Un agente capacitado en estos casos refleja tu verdadera personalidad; uno que utiliza una plantilla suena como una plantilla.
Unas cuantas docenas de conversaciones reales valen más que cualquier descripción de tu tono de voz.
¿Qué sucede si mi horario cambia más adelante?
Nos envías una frase y la modificamos. Horarios, una línea de apertura, una regla de transferencia, un precio cotizado: todo eso forma parte de la configuración, no de una reconstrucción, y está cubierto por el plan de mantenimiento.
Lo importante es que nos lo comuniquen. El error más común de un agente es que algo haya cambiado en la empresa y él haya sido el último en enterarse.